lunes, 26 de abril de 2010

Diego Rivera




Mural: Sueño de una Tarde Dominical en la Alameda Central

Esta obra es un testimonio significativo, pues se sabe que Rivera pintó el mural ininterrumpidamente en un lapso de tres a cuatro meses y trazó las imágenes directamente en el muro sin realizar bocetos, en el cual esta plasmos a un México festivo y alegre.

En esta podemos admirar esta obra desde una óptica diferente como son los dibujos, pinturas, y fotografías que sirvieron de modelo al famoso muralista, en esta exposicion se muestran"Raíces iconográficas.
En este también se aprecian ampliaciones de imágenes de libros y escenas del siglo XIX de la Alameda Central, con la intención de conocer la atmósfera y el ambiente del espacio que se convirtiera en el protagonista del mural de 74 metros cuadrados y 35 toneladas de peso.

la pintura era una forma de expresión hacia sus ideas, sus anhelos y sus sentimientos.
la técnica que utiliza Diego rivera es el fresco ya que este tiene su chiste en donde: primero pensaba muy bien en el tema que quería representar, después hacía varios bocetos, es decir, dibujaba sus ideas en hojas de papel. Cuando estaba conforme con sus bocetos el decidía que ese era el que iba a pintar sobre el muro, lo hacía en hojas grandes a la escala real, luego hacía pequeñas perforaciones sobre los contornos de sus dibujos, los colocaba sobre el muro y pasaba un pincel con tinta sepia o un saquito de manta de cielo con polvo de carbón, de esta forma calcaba el dibujo sobre la pared. Estos dibujos grandotes llenos de hoyitos se llaman estarcidos. Antes de empezar a pintar sobre el muro tenía que estar bien seguro de cuántos metros cuadrados iba pintar cada día, ya que el muro tenía que estar húmedo (por eso se llama técnica al fresco) para que el color se absorbiera. Si se llegaba a secar el muro se echaba a perder todo su trabajo, así que en ocasiones se la pasaba todo el día trepado en un andamio, en donde pinto y pinto sin parar.

autor: gandhi omar

No hay comentarios:

Publicar un comentario